María del Mar Montoya es doctora en Psicología por la Universidad de Almería (España), en el programa de Análisis Funcional en Contextos Clínicos y Salud. También es magíster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la misma universidad. Actualmente, es directora del Departamento de Piscología de la UCU.
¿Por qué algunas personas enfrentan mayores desafíos para comunicarse, relacionarse o adaptarse a determinadas situaciones? ¿Qué nos ayuda a adaptarnos cuando la vida no sale como esperábamos?
En sus investigaciones, María del Mar Montoya intenta responder a estas preguntas. Indaga, como ella misma dice, sobre “aspectos que tienen que ver con?la toma de perspectiva, la flexibilidad psicológica y la neurodivergencia para comprender mejor cómo las personas se relacionan con los demás, con sus propias experiencias y con el mundo que las rodea”.
Es investigadora porque le atrae comprender el comportamiento humano y, sobre todo, contribuir a mejorar la vida de las personas. “La investigación me permite transformar preguntas en evidencia y, a partir de esa evidencia, generar herramientas, intervenciones y apoyos que tengan un impacto real en las personas y sus familias”.
Actualmente, María del Mar se encuentra trabajando en varias líneas de investigación relacionadas con el neurodesarrollo: “Estudiamos cómo se desarrolla la capacidad de comprender la perspectiva de otras personas, cómo la flexibilidad psicológica puede ayudar a afrontar situaciones difíciles y cómo apoyar mejor a niños, adolescentes y familias en contextos de neurodivergencia”.
Para ella, la investigación no cambia la vida de las personas de un día para otro, “pero sí genera el conocimiento que permite desarrollar mejores intervenciones, mejorar las prácticas educativas y clínicas, y orientar decisiones que pueden tener un impacto positivo durante años”.
La etapa del proceso de investigación que más disfruta es cuando los resultados empiezan a responder a las preguntas que te habías hecho antes. “Me gusta interpretar los datos, analizar qué significan y cómo pueden traducirse en cambios?concretos para las personas. Es el momento en que todo el trabajo previo cobra sentido”.
Según María del Mar, son tres los atributos que hacen a un buen investigador:
Habilidades sociales y trabajo en equipo: “La investigación rara vez es una tarea individual. Se necesitan habilidades de comunicación y colaboración para trabajar con colegas de distintas disciplinas, establecer redes académicas, coordinar equipos y construir relaciones de confianza con participantes e instituciones”.
Rigurosidad: “Porque las conclusiones deben estar respaldadas por evidencia sólida, y esto es a veces difícil en un mundo académico que te requiere mucha productividad”.
Paciencia: “La investigación implica aprender de los errores, enfrentar dificultades y seguir adelante incluso cuando los resultados no son los esperados”.



























