La seguridad es una de las principales preocupaciones para los uruguayos. A pesar de las reformas legales, los cambios institucionales y los recursos destinados a enfrentar el problema, persisten desafíos que requieren nuevas herramientas para comprender el delito, evaluar las respuestas del sistema y diseñar políticas más efectivas.
En ese contexto, la Universidad Católica del Uruguay (UCU) presentó la primera Licenciatura en Criminología y la primera Maestría en Criminología que se ofrecen en Uruguay, una formación que busca contribuir al desarrollo de conocimiento especializado y a la formación de profesionales capaces de abordar el fenómeno criminal desde una perspectiva interdisciplinaria y basado en evidencia.
Ambas propuestas fueron lanzadas este jueves 22 de octubre en el Auditorio San José, con la presencia del ministro del Interior, Carlos Negro, y de la ministra del Tribunal de Apelaciones en lo Penal Beatriz Larrieu, que participaron de un conversatorio sobre los desafíos del Estado frente al crimen. Dicha instancia fue moderada por Mario Spangenberg, vicerrector de Programas Académicos de la UCU, quien ideó las carreras hace algunos años.
La antesala del conversatorio tuvo como protagonistas a Victoria Pasquet, directora de la Licenciatura en Criminología, y a Diego Sanjurjo, director de la maestría. En su discurso, Pasquet destacó la importancia de este hito para la Universidad y para Uruguay. A su vez, señaló la necesidad de incorporar más conocimiento criminológico para comprender los orígenes y las causas del delito, así como para construir una masa crítica de profesionales que permita evaluar las medidas que se implementan. En ese sentido, subrayó la decisión de la UCU de asumir un papel activo frente a una de las problemáticas que más preocupan a los uruguayos, promoviendo el conocimiento como puente hacia la acción.
Sanjurjo, en tanto, explicó que el objetivo va más allá del estudio del delito: se trata también de comprender cómo responder ante él. “Queremos formar personas que sean capaces de tomar mejores decisiones acerca del delito”, señaló.
La propuesta busca contribuir a que las decisiones en materia de seguridad y justicia estén cada vez más fundamentadas en evidencia. Para ello, plantea una formación interdisciplinaria, capaz de integrar perspectivas y conocimientos del mundo del Derecho, las ciencias sociales, la psicología, el análisis de datos, entre otras disciplinas.
Sanjurjo también destacó la importancia de incorporar el conocimiento académico a los debates sobre seguridad, que no siempre logran traducirse en soluciones. El análisis sistemático de la evidencia, sostuvo, permite anticipar escenarios, comprender mejor los problemas y evaluar las consecuencias de las decisiones.
Comprender el delito y lo que conlleva
¿Qué tan necesaria es la comprensión de los fenómenos delictivos para poder trabajar en torno al crimen? Esa pregunta resume el foco del intercambio entre Negro, Larrieu y Spangenberg en un conversatorio donde la experiencia en el mundo de lo penal de los oradores quedó de manifiesto.
Para Larrieu, es necesario comprender el contexto de cada situación delictiva y contar con información que permita evaluar el funcionamiento del sistema penal. “Es importante conocer cómo funciona el sistema penal. Sería muy importante, también, contar con información, datos, análisis de datos que nos den elementos para tomar decisiones sobre medidas cautelares, penas…”, afirmó.
En esa línea, el ministro Negro destacó el valor de la evidencia académica para mejorar la toma de decisiones. Desde su experiencia en distintos ámbitos institucionales señaló las diferencias que existen entre decidir desde la política, la Justicia o la Fiscalía, y remarcó la importancia de contar con herramientas que permitan fundamentar esas decisiones.
“Los debates en seguridad pocas veces arrojan soluciones y necesitan el conocimiento académico. Entender el fenómeno criminal como un fenómeno y no como un delito caso a caso”, sostuvo.
Negro también fue enfático al remarcar que los criminólogos que trabajan actualmente en Uruguay se han formado en el exterior y destacó que con las nuevas carreras uruguayas de la UCU los profesionales en la disciplina se formarán según la casuística del crimen nacional. “Hay particularidades que tiene nuestro crimen uruguayo y nuestras cárceles. Adelantar esos fenómenos y ver cómo van a llegar a Uruguay, es un valor muy importante para agentes, fiscales y para la Policía”, celebró.


















