La inteligencia artificial (IA) está transformando las formas de investigar y producir conocimiento. Ese fue uno de los ejes de la conferencia que Sebastián Novomisky, investigador especializado en inteligencia artificial, educación y comunicación, brindó en la UCU en el marco de la séptima edición de la Noche Iberoamericana de los Investigadores, de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).
Para Novomisky, la incorporación de esta herramienta atraviesa las prácticas cotidianas, las aulas, los laboratorios y aquellas actividades humanas que requieren una alta carga cognitiva. “La ciencia cambió, y el desafío no pasa simplemente por decidir si utilizar o no estas tecnologías, sino por definir cómo incorporarlas”, señaló.
En ese sentido, uno de los principales debates que propuso fue la tensión entre expandir y delegar. La IA puede ampliar las capacidades de quienes investigan: permite analizar grandes volúmenes de información, establecer comparaciones y explorar relaciones que antes resultaban difíciles de abordar. Pero esa expansión también puede convertirse en una delegación de tareas, razonamientos y decisiones.
La diferencia, explicó, está en quién conduce el proceso. Para Novomisky, la investigación requiere mantener la capacidad humana de formular preguntas, determinar qué vale la pena investigar y evaluar qué conocimiento resulta relevante. “Debemos tener un criterio sobre qué vale la pena investigar, sobre qué es relevante conocer”, explicó.
Novomisky hizo hincapié en que Uruguay y América Latina participen activamente de estas discusiones y construyan respuestas propias. “El futuro está en disputa, la ciencia no puede simplemente limitarse a explicarlo, tiene que contribuir desde nuestros territorios a construirlo colectivamente”, concluyó.
La jornada contó con un conversatorio en el que participaron ponentes de distintas instituciones: el director del Departamento de Informática e Inteligencia Artificial de la UCU, Álvaro Pardo, la bióloga Guadalupe Ticornia del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), la Dra. María E. Catelló por el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE), Álvaro Cabrera del Instituto Pasteur de Montevideo, y Federico Lecumberry, investigador de la Universidad de la República (UdelaR).







