Silvia Facal Santiago es doctora en Historia por Universidad de Santiago de Compostela, MBA por la Escuela de Negocios Europea de Barcelona y magíster en Inmigración por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. En la UCU, es profesora e investigadora del Departamento de Humanidades y Comunicación y directora de la Cátedra Magallanes: Viajes y Viajeros.
Gran parte de su producción científica refiere a las migraciones: “Investigar migraciones es mucho más que estudiar desplazamientos de personas. Es comprender experiencias humanas, rescatar memorias, dar voz a quienes muchas veces no la tienen y contribuir a construir una sociedad más abierta, más empática y más consciente de su propia historia”.
Todos tenemos un familiar que llegó de otro país, que se fue buscando oportunidades o que tuvo que empezar de cero lejos de su hogar. “Yo investigo esas historias y lo que nos dicen sobre quiénes somos como sociedad”, cuenta Silvia. Su curiosidad nata y su historia familiar “atravesada por migraciones” son el motor para investigar. También porque cree que "es fundamental preservar la memoria: cada historia de vida que recuperamos, cada documento que encontramos y cada testimonio que registramos ayudan a que el recuerdo de esas personas no se pierda y pueda ser conocido por las generaciones futuras”.
Para acceder a esas historias, la investigadora utiliza documentos históricos, bases de datos y los testimonios de vida. Actualmente, se encuentra investigando dos temas. Por un lado, las personas que llegaron a Uruguay después de la Segunda Guerra Mundial como sobrevivientes de experiencias extremas. Por otro, la emigración reciente de jóvenes uruguayos hacia España, para comprender por qué han decidido dejar el país.
Actualmente se encuentra investigando sobre 4 temáticasw: la llegada de refugiados europeos a Uruguay después de la Segunda Guerra Mundial, el exilio de mujeres uruguayas durante la dictadura cívico-militar, las personas extranjeras privadas de libertad en las cárceles uruguayas, y la inmigración de los jóvenes uruguayos hacia España.
Para Silvia, las investigaciones sobre migraciones permiten comprender mejor quiénes somos como sociedad, rescatar historias que muchas veces quedaron olvidadas, visibilizar a poblaciones vulnerables y aportar información para la toma de decisiones y el diseño de políticas públicas. “Además, ayudan a combatir prejuicios, la xenofobia y la discriminación, mostrando que detrás de cada cifra hay personas, familias y proyectos de vida”
El trabajo de campo es la instancia que más disfruta: “Es el momento en que entramos en contacto directo con las personas, sus recuerdos, sus documentos y sus experiencias. Ahí es donde la investigación cobra vida”.
Para Silvia hay tres atributos que todo buen investigador debe tener: “Curiosidad, porque es el motor de toda investigación; valentía, porque muchas veces implica hacer preguntas incómodas, explorar temas poco estudiados y desafiar ideas preconcebidas; y perseverancia, porque detrás de cada descubrimiento hay años de trabajo, búsqueda, escucha y dedicación”.


























