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Muchas veces nos ocurre cuando nos plantean todo el recorrido que debemos hacer para tomar, responsablemente una decisión sobre nuestra elección vocacional, que no tenemos tiempo, que estamos apurados, o bien que queremos salir del problema lo más rápido posible. Pues bien en ese caso nos ocurre como aquel leñador que estaba aserrando el bosque y de pronto alguien que le observaba trabajar le señaló: " Deberías afilar tu sierra", y el leñador contestó: "No puedo porque estoy apurado". DIBUJO 6 El sin sentido de la respuesta está en que si uno afila la sierra cortará varias veces más rápido y con menos esfuerzo, por lo cual terminará antes y mejor el trabajo. Es por ello que el realizar en este momento el esfuerzo de la exploración de las ocupaciones, la reflexión sobre nuestros auténticos deseos, la confrontación de puntos de vista con nuestros padres, docentes, compañeros, profesionales etc, nos permitirá luego ir más rápido y seguros por el camino que hayamos elegido. La solución a nuestros problemas, aún los que nos parece más difíciles pueden llegar si nos abocamos a resolverlos con una mente abierta que nos permita tener una perspectiva que quizás nunca hubiéramos encontrado de no haber utilizado al máximo nuestra inteligencia. En relación a esto hay una breve historia que puede ser muy ilustrativa:
“El maestro trazó una figura muy irregular e invitó a sus alumnos a calcular su superficie. Los alumnos dividieron la figura en triángulos, círculos y otras figuras de superficie calculable; pero ninguno pudo obtener la superficie con exactitud. Entonces el maestro tomó una tijera, recortó la figura, la colocó sobre uno de los platillos de una balanza, la pesó y colocó sobre el otro platillo un triángulo fácilmente calculable. Luego fue recortando el triángulo hasta que los platillos se equilibraron. A diferencia de sus alumnos, que solo comparaban figura con figura- había considerado la figura a calcular, como un trozo de papel con un peso y de esa manera había resuelto el problema...” (Bertolt Brecht: Me- Ti, el libro de las mutaciones)
"Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad" La Bruyére
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